Dicen que la sangre no se elige, pero la lealtad sí.
Hay un círculo estrecho en mi vida, una manada de lobos que camina junta bajo cualquier tormenta, a los que llamo hermanos no por genética, sino por admiración. Referentes.
The Goodfellas.
Esa primera línea de defensa que conoce mis pesares más oscuros y mis tormentos más profundos, y que aun así, no ha dado un paso atrás. Seguirían tocando el violín a mi lado, esperando el gélido destino de las aguas del océano.
Mi barco hacia las rocas, mi hermano en proa y yo en popa.
Con ellos, términos como confianza, honor y respeto no son conceptos abstractos sacados de un libro de ética; son el código no escrito que rige cada una de nuestras cenas, nuestras risas y nuestros silencios. Esos "despejes" de los jueves, esas visitas en AVE desde Madrid.
Con ellos no necesito articular palabras. Cuando me ven, saben si reír o ir a buscar una pala.
Los veo hablar a una distancia corta, y quiero ser como ellos. Eso es muy bonito de tener, y esas cosas se tienen que decir, joder.
Lo más fascinante es observar cómo nos hemos esculpido los unos a los otros con el paso de los años. Esa influencia cruzada, caprichosa, nos ha convertido en seres tremendamente complejos hacia el exterior, a veces incomprendidos, pero con el portalón de nuestra fortaleza siempre abierto entre nosotros.
En el ecosistema POD, entendemos que la acción social empieza aquí: en la capacidad de crear vínculos tan fuertes que el yo desaparece para dejar paso al nosotros. Si somos capaces de cuidar así de nuestra manada, seremos capaces de cuidar de nuestra comunidad.
Esta semana, mira a tu alrededor:
¿Quiénes son los que forman tu primera línea? Dales las gracias. No por lo que hacen, sino por ser el puerto seguro donde siempre puedes volver a ser tú mismo.
Navegar hacia las rocas da miedo, pero hacerlo solo es letal. Mi mayor fortuna no es el destino, sino la tripulación: esos hermanos que, desde la proa, entienden mi silencio en la popa. En un mundo de ruido, esa lealtad muda e inquebrantable es el único salvavidas que realmente importa.
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P.D.2 SFDK escribió “Mi barco hacia las rocas, mi hermano en proa y yo en popa”, en la canción Años muertos (Redención, 2018).
Nos vemos en el siguiente puerto. Hasta la semana que viene
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