Si abres cualquier red social, y buscas "motivación", no tardarás más de tres minutos en cruzarte con un vídeo donde una voz grave y música épica te grita: Why not you? (¿Por qué tú no?). La hemos escuchado tanto que la hemos vaciado de significado. La hemos convertido en un eslogan de taza de café.

Pero antes de ser un cliché de internet, esta frase fue la herramienta que un padre, Harrison Wilson, usó para blindar la mente de su hijo frente a un mundo que le decía que era demasiado bajo y demasiado débil para triunfar. Su padre le miraba a los ojos y le decía: "Alguien va a lograrlo. Alguien va a llegar a la cima. ¿Por qué no vas a ser tú?".

Detente un segundo y hazte la pregunta en serio: ¿Qué te lo impide exactamente?

Casi siempre, la respuesta automática que nos da el cerebro es: "Pero... ¿Cómo voy a ser yo?". Nos aterra la falta de certezas. Nos paraliza la hoja en blanco y la sensación de no tener todas las respuestas.

Pero en POD le damos la vuelta a ese tablero. El "no saber" no debería ponerte nervioso; debería tranquilizarte profundamente. Piénsalo con frialdad: ¿Qué pasaría si lo supiéramos absolutamente todo, si tuviéramos todas las herramientas, la sabiduría y los contactos, y aun así siguiéramos sin poder resolver nuestros problemas? Eso sí sería un infierno. Esa sería la derrota definitiva.

El hecho de no saber significa que hay margen. Significa que aún te queda mucho camino por recorrer, muchas puertas por golpear y mucha arquitectura social por construir. La ignorancia inicial no es un muro, es la prueba irrefutable de que el juego acaba de empezar. Capa y espada. Hay cambio en Las Gaunas, y te toca entrar a jugar.

Ese vacío de conocimiento debe empujarte a seguir caminando. Porque, ¿y si resulta que, después de tanto esfuerzo, somos nosotros los que damos con la clave? ¿Y si somos nosotros los que rompemos el molde? Cojonudo. Hemos ganado la partida.

¿Y si no? ¿Qué pasa si lo damos todo y fracasamos?

Todavía mejor.

... ¡¡¿¿Cómo??!! ...

Porque incluso en la derrota más amarga, habremos cogido el machete y habremos allanado el camino en la selva para el que venga detrás. Habremos dejado un rastro de disciplina y de trabajo duro. Nos habremos convertido en la inspiración de otro, en la prueba viviente de que se puede pelear hasta el final. El honor del que no se da por vencido. Nos convertiremos en el "Why not you?" de la siguiente generación.

Siempre hay alguien mirándote, siempre hay alguien aprendiendo de ti, siempre hay alguien que te ve volar cuando andas.

Esta semana, deja de autoexcluirte:

Coge ese objetivo que llevas meses mirando de reojo, ese que crees que "le pasa a otros, pero no a ti". Mírate al espejo y hazte la pregunta de Harrison Wilson. Si alguien tiene que triunfar en eso... ¿Por qué demonios no vas a ser tú?

Por cierto, ¿quieres saber realmente el momento exacto en el que me decidí a escribir el libro?
Ese día leí una frase.
Esa frase decía:

¿Y si te conviertes en el autor preferido de alguien?

Joder.

WHY NOT YOU?

P.D. Si crees reconocer a esa persona que le falta ese pequeño empujón, reenvíaselo. Y si te han reenviado este correo a ti y aceptas el reto, puedes darte de alta AQUÍ CON UN CLIC.

P.D.2 Donde yo fracase, tú triunfarás.

Nos vemos en el siguiente puerto. Hasta la semana que viene
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